Aeropuertos contra parques eólicos: El conflicto por las interferencias del radar
0Los aeropuertos de todo el mundo están bajo una gran presión para mejorar el desempeño ambiental dentro de la terminal, en la pista y en el aire. Tal vez menos conocido sea el hecho de que la industria de la aviación no es capaz de situarse en el camino de una de las fuentes más prometedoras del mundo en energías renovables: la energía eólica.
El principal problema técnico que ha surgido en los últimos años, ha sido en el escenario de los promotores de parques eólicos y los operadores aeroportuarios uno contra el otro. Un grupo de turbinas de viento pueden aparecer como aviones en el control del tráfico aéreo (ATC) por los sistemas de radar, creando zonas saturadas que dificultan el rastreo de aviones que vuelan sobre los parques eólicos.
Este problema de seguridad es costoso, acarreando mucho tiempo a los aeropuertos para su control, lo cual genera ciertas disputas en los permisos de ampliación de los propios parques. Este estancamiento es también un obstáculo importante para la construcción de nuevos parques eólicos, especialmente en países como el Reino Unido por poner un ejemplo, donde los terrenos para este tipo de instalaciones es limitado y el espacio aéreo se encuentra abarrotado.
El Departamento de Energía y Cambio Climático del Reino Unido, ha señalado que dos tercios de las solicitudes de los parques eólicos del Reino Unido en 2010, fueron objetadas por parte del organismo de la aviación civil debido a temas relacionados con las interferencias de radar. Incluso en países más grandes, la interferencia de radar ha contribuido a paralizar la construcción de parques eólicos. En los Estados Unidos, por ejemplo, se ha estimado la pérdida de 10 GW de energía eólica debido a las objeciones marcadas por asuntos de radar, paralizando muchos proyectos de gran importancia.

Las soluciones técnicas a este problema hasta el momento han sido inconcretas y de carácter temporal, pero ahora los ingenieros de Aveillant en el Reino Unido, una división de Cambridge Consultants, están tratando de resolver el problema de forma permanente con su tecnología de radar holográfico.
Hasta ahora, las soluciones han sido basadas en sistemas informáticos que, mediante un avanzado software, pueden realizar “cierta distinción” entre el tráfico aéreo real y el que no lo es, ya utilizado no sin polémica en el Aeropuerto de Newcastle. Otras soluciones más conocidas, como el enmascaramiento de superficie de relleno (2D), es ampliamente utilizado y una de las primeras soluciones puesta a disposición de la aviación, utilizada por ejemplo en el Parque Eólico de Whitelee en Escocia, el más grande del Reino Unido. Se trata básicamente de combinar los datos del aeropuerto, con los obtenidos en el propio terreno donde se sitúa el parque eólico.
Uno de los problemas de esta tecnología es que resulta necesario usar dos radares 2D y otro añadido para medir la distancia de la aeronave. Así que si vuela alto, la proyección en pantalla mediante dos radares diferentes pondrá al avión en dos lugares diferentes, debido a que el rango de inclinación es diferente.

Resumiendo, las soluciones actuales que se manejan están orientadas a importantes modificaciones y mejoras a los sistemas de radar existentes y el desarrollo de “turbinas de sigilo”, pero estas propuestas son costosas y no ofrecen una solución completa al problema.
Por ello, los ingenieros de Aveillant han adoptado un enfoque completamente diferente. Utilizando transmisores, receptores y otros componentes electrónicos de probada eficacia, han conseguido idear un radar en tres dimensiones denominado HRI, por sus siglas en inglés: Holographic Radar Infill.
El HRI hace posible que se pueda lidiar con los errores en el rango de inclinación mediante un parche de relleno, que puede instalarse en los alrededores o dentro del parque eólico, en lugar del aeropuerto. Al caracterizarse por ofrecer un concepto tridimensional, se puede saber exactamente la altura del avión así como su localización exacta, como si se tratara de un reconocimiento realizado por un radar primario en sí mismo.
¿Será este el primer paso real para acabar con la guerra entre la aviación civil y los parques eólicos?.
Más información | Aveillant







