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09Feb
Control inalámbrico del suministro de medicamentos

Una innovadora tecnología se acerca al horizonte médico abriendo nuevas vías en la mejora de la sanidad, para ello, ingenieros y científicos de Australia y Estados Unidos han desarrollado unos implantes electrónicos que automáticamente son capaces de dispensar medicamentos a través de una red inalámbrica, la cual se describirá metódicamente en el próximo número de la prestigiosa revista “International Journal of Biomedical Engineering and Technology”.
Con el advenimiento de la medicina personalizada, son cada vez más los avances en el diagnóstico y miniaturización de los sensores, así como de los sistemas de control para la entrega efectiva de medicamentos de forma automatizada. En esta nueva investigación, se desarrolló el “Sistema Inteligente Remoto de Suministro de Medicamentos”, más conocido por sus siglas en inglés RIDDS, el cual pronto será una realidad. Estos dispositivos, serán implantados bajo la piel, eliminando las molestias de conocer el manual de administración de fármacos. Mediante ésta conexión inalámbrica a través de un RIDDS a un centro de control médico, se podrán beneficiar aquellas personas que por ellos mismos les resulte imposible suministrarse sus medicamentos, como en pacientes con discapacidades físicas, dificultades mentales o de aprendizaje.
En el dispositivo RIDDS, se han incorporado sensores para vigilar biomarcadores de un paciente a través del control de síntomas, frecuencia del pulso, sangre o los niveles de oxígeno, por ejemplo. El control inalámbrico permitirá a los profesionales de la sanidad vigilar mejor la salud del paciente, así como el comportamiento del dispositivo. Podrían ajustar la medicación o los niveles de frecuencia según sea necesario basado en la observación directa del paciente o bien del propio sensor. Sin embargo, uno de los aspectos en contra del despliegue del sistema RIDDS que aún no se ha abordado con totalidad es la seguridad.
YanYan Wang y Carey Thaldorf de la Universidad Central de Florida, en Orlando, EE.UU., junto a su colega, John Haynes de la Universidad Charles Darwin en Australia, comentaron sobre los riesgos de seguridad de RIDDS en un próximo número de IJBET, en el que presentaran algunas posibles contramedidas.
Señalan los ingenieros, que toda la tecnología basada en comunicaciones inalámbricas está abierta a diversas cuestiones de seguridad, que pueden caer bajo el paraguas genérico del “hacking” o del “cracking”, incluyendo la escucha, interferencia, y manipulación. Un cracker podría interceptar y modificar los datos transmitidos, pudiendo robar información personal, o alguien con malas intenciones podría suplantar el sensor de un RIDDS. No es descabellado la posibilidad de imaginar que esa persona, después de haber secuestrado la conexión RIDDS pudiese desencadenar comandos para liberar la medicación inadecuada y así causar graves daños o incluso matar a un paciente.
Según comentaban los investigadores; “Nos hemos planteado todas estas preocupaciones en materia de seguridad en relación con RIDDS, especialmente en el contexto de redes de sensores médicos, porque, entre otras razones, el hecho de no hacerlo podría correr el riesgo de la vida privada y, posiblemente, la vida de un paciente. El dilema de la adopción de RIDDS en la práctica hace que las tecnologías puedan intimidar”. El equipo de ingenieros concluyen comentándonos; “Los mecanismos de seguridad para RIDDS deben de tenerse plenamente en cuenta antes de la generalización del despliegue de tales sistemas”.
Más información: Inderscience Publishers
Por Oscar Martín en Bioingeniería No hay comentarios todavía








