• 28may

    El mayor telescopio jamás construido: Square Kilometer Array (SKA)

    Australia tiene la intención de ser el anfitrión del radiotelescopio más grande y potente del mundo, para ello se invertirá 1.470 millones de euros en el Square Kilometer Array (SKA), que incorporará un novedoso sistema de computación nube masiva que será puesta a prueba en septiembre de este año, con el fin de manejar el flujo de datos que los telescopios vayan registrando. Esta iniciativa podrá convertirse en una de las mayores redes de científicos en computación nube del mundo, aprovechando la potencia de cálculo y de almacenamiento ofrecido por las computadoras de escritorio en todo el mundo, que podrán ser participes en el análisis de los datos recabados.

    El “Square Kilometer Array” va a ser enorme; 3.000 antenas de radio que se extenderán por más de 3.220 kilómetros en todas direcciones a partir de un núcleo central, ofreciendo un total de 1.000.000 de metros cuadrados de superficie de captación. A través de los últimos avances en ingeniería, hará posible que las nuevas tecnologías incorporadas en los telescopios posean tal precisión que ayuden al estudio de los inicios del universo, ayudar a probar la relatividad general, y crear un mapa del cosmos con un detalle sin precedentes.

    La información generada por el SKA se estima que podría necesitar datos enlazados con una capacidad mayor que la de la actual internet. De hecho, Australia gastará a este fin 56 millones de euros en el Pawsey Center, un centro de supercomputación con una capacidad en operaciones de cálculos establecidos en petaflops, convirtiéndose en el tercero más rápido del mundo en base a la línea temporal del 2013 (basado en las clasificaciones actuales).

    SKA

    Pero incluso sumando esta gran ayuda podría no ser suficiente. Para el año 2020, cuando el SKA esté sólo parcialmente completo, ya estará produciendo tales cantidades enormes de datos que dos investigadores de Oxford, han estado buscando alternativas en la computación en nube para ayudar a manejar el descontrol que podría generar. Alojar los datos en un servicio de almacenamiento en la nube como el de Amazon sería costoso, pero la distribución de los datos a través de la infinidad de computadoras de escritorio y unidades principales de las universidades e institutos de todo el mundo, implicaría una opción viable a la contribución científica.

    Los ingenieros implicados en el proyecto SKA no sólo se han limitado a pensar en una solución simple y clásica en el ámbito del almacenamiento de los datos. Ellos pretenden que las personas que no están vinculadas con el SKA, o cualquiera de sus instituciones afiliadas en la investigación científica, puedan utilizar sus propios equipos informáticos de escritorio en aplicación selectiva. Y, por supuesto, hay un quid pro quo aquí: renunciar a potencia de computación, para obtener una capacidad en almacenamiento de datos extraordinaria. La iniciativa podría ofrecer acceso libre a los astrónomos (profesionales y aficionados por igual) a cambio de cierta capacidad de procesamiento.

    SKA

    Hay que recordar que por el momento la situación geográfica del SKA está todavía por decidir entre Australia y Sudáfrica, decisión que será tomada definitivamente a finales del próximo año. En el actual planteamiento del SKA, ahorraría la molestia de estar constantemente añadiendo capacidad de cálculo, almacenamiento, así como mejoras en la refrigeración de las supercomputadoras. La idea de este novedoso concepto se establecería en la distribución entre las unidades de discos duros que ya están funcionando cotidianamente entre los ordenadores de cientos de millones de personas. Abriendo por lo tanto, la participación del público y la comunidad académica mundial, que ofrecería a todos el acceso a uno de los instrumentos fundamentales al progreso de nuestra sociedad: la ciencia.

    Más información | Computer World

    Wavatar
    Julio González

Deja un comentario