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El potencial hidroeléctrico de América Latina
La combinación de montañas, tierras bajas centrales, una red extensa de ríos y numerosas cuencas hacen de América Latina una región con enorme potencial para desarrollar un sistema de abastecimiento de agua de gran calidad. Sin embargo, sólo menos del 10% de los recursos hídricos disponibles están siendo aprovechados y administrados por actividades humanas, según los datos de la Global Water Initiative (GWI), dejando a muchas comunidades con un acceso insuficiente al agua, ya sea para el saneamiento, uso agrícola o producción de electricidad.
En los últimos años, cada vez más empresas internacionales se han establecido en América Latina para abordar el problema, mejorando el uso y suministro de agua, desarrollando el sector de la energía hidroeléctrica en la región, con vistas de convertirse en una próspera industria.
Actualmente se está generando un enorme potencial en la producción de electricidad a través de micro proyectos hidroeléctricos, fácilmente personalizados en pequeñas centrales para aprovechar las corrientes naturales de agua continua y así generar energía suficiente para alimentar a la creciente demanda de electricidad, sin mitigar el suministro de agua para la industria y la agricultura.
El difícil clima político y económico que predomina en algunas de las naciones sin embargo, sigue obstaculizando la aplicación más amplia de plantas de energía a pequeña escala. Por otra parte, un gran nivel de desinformación con respecto a su construcción y los efectos sobre el medio ambiente, ha llevado a la desaprobación en grandes sectores de la sociedad.
Las barreras a nivel técnico y político
En la última década la participación de los combustibles fósiles en el sector de la generación de electricidad se ha incrementado. Este patrón sugiere que el conocimiento tecnológico y la experiencia se ha orientado hacia los no renovables, como las plantas de tratamiento de combustibles fósiles.
El sector hidroeléctrico lucha contra la falta de experiencia y credibilidad, entendiendo además que la capacidad profesional en ingeniería civil, eléctrica, mecánica e hidráulica para el diseño, construcción, instalación, operación y mantenimiento de plantas de energía es limitada. La información disponible relacionada con el desarrollo hidroeléctrico se encuentra dispersa y las normas estandarizadas o las especificaciones técnicas para el diseño, operación, mantenimiento y administración de proyectos hidroeléctricos o no existen, o contienen diversas lagunas. No nos cabe duda, que pronto serán solventadas gracias al enorme potencial de sus ingenieros.
Las plantas térmicas son predominantes en el sector de la energía, gracias al apoyo de la extendida experiencia que poseen en esta tecnología. Varios países están comenzando a incentivar la implantación de energías renovables. Sin embargo, la tendencia es ofrecer mejores incentivos a los grandes proyectos térmicos o en el desarrollo proyectos a gran escala en energías renovables. En algunos países las centrales térmicas cuentan con exenciones fiscales sobre la importación de combustibles fósiles, que en algunos casos es subsidiada por el Estado. Esto genera, como es lógico, una desventaja para el impulso del sector hidroeléctrico.
América Latina cuenta con varias iniciativas legales y reglamentarias que promuevan el desarrollo de proyectos en energías renovables. Sin embargo, los incentivos financieros para la ejecución de los proyectos son demasiado bajos. El principal obstáculo para las pequeñas centrales hidroeléctricas y proyectos de eficiencia energética es que requieren una gran cantidad de inversión que implique un anticipo importante para la puesta en marcha de los proyectos, a pesar de que los costos de operación son relativamente bajos.
La creciente preocupación por la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la garantía del desarrollo sostenible, ha contribuido a la adopción de una serie de políticas y reformas legales en todo el mundo. Sin embargo, aún existen varias dudas acerca de la aplicación de esas políticas en América Latina.
La creciente preocupación por la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la garantía del desarrollo sostenible ha contribuido a la adopción de una serie de políticas y reformas legales en todo el mundo. Sin embargo, aún existen varias dudas acerca de la aplicación de esas políticas en América Latina.
Las barreras a nivel económico y empresarial
Las iniciativas empresariales en energía renovable a pequeña escala se enfrentan a fuertes barreras en inversión, comparándolas con el costo de la inversión inicial relativamente baja para los proyectos de energía no renovables como el petróleo. Además, deben cumplir con los mismos requisitos tecnológicos, ambientales y legales que los grandes proyectos deben asumir. Estos costos fijos aumentan la inversión total por unidad de producción (MW) y ponen en peligro la viabilidad de los proyectos pequeños.
En algunos países, la solicitud de inversiones por parte de pequeños empresarios sólo les garantizan la cobertura de una parte del costo total. Por ejemplo, en Guatemala, los bancos requieren que se cuente previamente con no menos del 30% del total del capital, y en El Salvador la contribución debe ser al menos del 25%. El crecimiento de los proyectos de pequeña escala es limitada por la capacidad insuficiente de algunos empresarios para cubrir la cuota de capital solicitados por las instituciones financieras.
Los bancos tienden a considerar las cualidades del proyecto para el análisis de la propuesta de financiación. Si el empresario del proyecto carece de experiencia previa, que a menudo es el caso en proyectos pequeños, la posibilidad de cumplir con los requisitos financieros disminuye.
En algunos países el sistema bancario comercial carece de experiencia en la financiación de proyectos de energía, sobre todo a pequeña escala dentro del campo de las renovables. En general, los bancos están de acuerdo en que dada la complejidad y los riesgos asociados, este tipo de proyectos deben ser promovidos por grupos empresariales que hayan demostrado capacidad de ejecución y los recursos financieros para proporcionar el capital necesario para cubrir gastos inesperados, pudiendo garantizar la devolución de los fondos.
Ejemplo de éxito de pequeñas centrales hidroeléctricas en América Latina
A pesar de las enormes barreras presentes, el enorme empeño de los emprendedores latinoamericanos ha conseguido producir casos de éxito. Los más sonados son los proyectos hidroeléctricos de Coronado y Babilonia, que generan electricidad a través de medios sostenibles, sólo usando pequeños recursos hidroeléctricos, para luego vender la producción generada a la compañía nacional de energía. El desarrollo de estos proyectos no sólo apoya al sistema eléctrico, también mejora la frecuencia y el voltaje requerido, así como la continuidad y la fiabilidad de la prestación del servicio en la zona.
Localizado en un lugar muy montañoso, sin caminos de acceso directo, la construcción se llevó a cabo por medios sencillos utilizando vehículos de tracción animal, trabajo manual y un teleférico para trasladar los materiales a la zona de construcción. Por otra parte, los proyectos han traído varios beneficios a las comunidades, proporcionando nuevos puestos de trabajo durante la fase de construcción y operación, así como una cultura de preservación de los recursos naturales.
Además de su contribución inherente a la mitigación del cambio climático, la operación de las pequeñas centrales hidroeléctricas trae beneficios ambientales de los recursos del país, así como también el aumento de la participación en la generación de energía renovable en Honduras, haciendo una contribución para evitar la construcción de nuevas centrales eléctricas que empleen combustibles fósiles. Por otro lado, un programa de reforestación en varios cientos de hectáreas con especies nativas se ha llevado a cabo por los desarrolladores del proyecto. Esto puede tener un efecto multiplicador para otras iniciativas en Honduras o en cualquier otra región en circunstancias similares.
Teniendo en cuenta el número mostrado por el ICA, y el potencial que se encuentra en la región, se puede inferir en que las pequeñas centrales hidroeléctricas representan una parte importante para satisfacer parte del aumento de la demanda de energía.
¿Se convertirá América Latina en la primera potencia en el sector hidroeléctrico?, las bases que se establezcan ahora, marcaran su futuro en este potencial campo.













