El rascacielos portugués basado en el concepto de ciudad recíproca
0La empresa portuguesa S3 Arquitectos, presentó el mes pasado su original diseño de rascacielos para la eVolo Magazine Skyscraper Competition 2011. La competición atrae a participantes de todo el mundo, incluyendo diseñadores, arquitectos, ingenieros y estudiantes universitarios. El evento, que se ha venido celebrando cada año desde el 2006, no impone ninguna restricción en el presupuesto, lugar de planificación o programa, pero hace hincapié en el concepto y su temática.
S3 Arquitectos fue fundada en 2003 por Bernardo Daupiás Alves y Marco Braizinha, con sede central en Lisboa desde el 2008, orientando su enfoque funcional en la arquitectura, diseño y construcción de proyectos comerciales, de servicios, hoteles y edificios residenciales.
El rascacielos propuesto por S3 Arquitectos fue finalista en el concurso, acercando la idea de estructura viva que responde a las necesidades tanto de la densidad y la vitalidad de la ciudad moderna, como de la tranquilidad de una vida suburbana. La empresa lisbonense JA-Project prestó una estrecha colaboración a S3 Arquitectos para el posible desarrollo de su construcción, elementos de ingeniería, diseño y visualización 3D del rascacielos.
La ciudad de los rascacielos ha sido diseñada como un árbol vivo vertical. La megaestructura tendrá diversas categorías funcionales, diseñadas por la superposición de capas horizontales y verticales para cumplir con todas las funciones de una ciudad. Los elementos transponibles y las capas determinan los límites del rascacielos, asemejándose a un árbol vivo orgánico que se eleva desde la base. Toda la estructura de principio a fin representa a un organismo que ofrece una conciencia sobre la preservación de la naturaleza.
El concepto se concibe como una estructura vertical auto-sostenible y autosuficiente que se ajusta a las localizaciones especificadas. No requiere de ningún abastecimiento eléctrico externo, integrando todas las comodidades básicas, incluyendo un sistema de tratamiento y reciclaje de todos los residuos que se generan. A diferencia de los rascacielos tradicionales, se espera que este concepto mejore las condiciones de vida de los habitantes y usuarios del edificio.
El trabajo conjunto entre arquitectos e ingenieros ofreció un diseño capaz de proporcionar más espacio a los ciudadanos, mientras genera el menor impacto posible medioambiental. Tal circunstancia hace previsible que este tipo de rascacielos puedan localizarse cerca de las ciudades emergentes, ya que contará con la infraestructura necesaria para abastecer las necesidades residenciales, comerciales y de espacio para áreas de alta densidad de población. Por lo tanto, la estructura propuesta responde a la morfología, la demografía, las limitaciones ambientales, la geografía y la naturaleza del lugar donde se construya.
La ciudad puede albergar diferentes funciones, ocupaciones y usos que se organizan a lo largo de la estructura vertical. El núcleo del edificio contiene todas las funciones públicas y comunitarias, mientras que las viviendas individuales se encuentran próximas la fachada exterior permeable. Esta organización crea una relación entre la parte exterior e interior del edificio, la cual mediante un anillo ajardinado conecta el núcleo central y las áreas privadas de la fachada.
El rascacielos vertical está diseñado como una estructura auto-soportada con un tubo metálico de gran tamaño, cuya geometría se crea por la morfología de la esponja, compuesta de secciones hexagonales con un círculo interno. Un reactor químico térmico se sitúa en el tubo centralizado en donde se descomponen los desechos del edificio en un gel compuesto. Este, posee propiedades magnéticas que producirá toda la energía necesaria para el rascacielos. Además, los elementos orgánicos tratados también podrán generar energía en las áreas cercanas a través de conexiones con la red eléctrica pública.












