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    ¿Es necesaria una reforma en nuestro actual calendario gregoriano?

    Como en cada inicio de año, se abre cierto debate en el ámbito científico-económico con respecto a los puntos débiles del sistema que rige nuestro calendario actual, ¿es necesaria una reforma del mismo acorde con las necesidades mundiales?. Muchos opinan que sí, de hecho, existen nuevas proposiciones que hacen posible un calendario más estable en su distribución temporal.

    El último y más importante, proviene de los investigadores de la Universidad Johns Hopkins, quienes han descubierto una manera de hacer que el tiempo se detenga, al menos en lo que respecta al calendario anual. Utilizando programas informáticos y fórmulas matemáticas, Richard Conn Henry, un astrofísico en la Escuela Krieger de las Artes y las Ciencias, y Steve H. Hanke, economista aplicado en la Escuela de Ingeniería Whiting, han creado un nuevo calendario en el que cada nuevo período de 12 meses es idéntico al anterior, y se mantiene de esa manera de un año a otro una perpetuidad en las fechas.

    Dentro del Hanke-Henry Permanent Calendar como ha sido bautizado, si la Navidad cae en Domingo en el 2012, también coincidirá en el mismo día para el 2013, 2014 y así sucesivamente, por ejemplo. Este enfoque ofrece un calendario estable, que es absolutamente idéntico año tras año y que permite la planificación permanente y racional de las actividades anuales, de la escuela, ferias, fiestas, etcétera. Por un momento, pensemos en cuánto tiempo y esfuerzo se gasta año tras año en el rediseño del calendario de cada organización en el mundo, para adecuar los eventos festivos y populares. Puede resultar obvio que, este calendario, haría la vida mucho más simple y tendría beneficios notables en ese sentido.

    Entre sus ventajas prácticas, podría estar la comodidad de poder contar con estabilidad en fechas cumpleañeras y días festivos (ferias, manifestaciones religiosas, así como de trabajo) que caen en el mismo día de la semana cada año. Pero los beneficios económicos son aún más profundos, según la mirada de Steve H. Hanke, experto en economía internacional, incluida la política monetaria.

    calendario permanente

    Este calendario es capaz de simplificar los cálculos financieros y eliminar lo que los investigadores llaman el “rip off factor” (determinar cuántos intereses se acumulan sobre hipotecas, bonos, futuros tipos de rédito, cambios de divisas y otros, contando los días que son requeridos). En nuestro calendario actual, es sabido las anomalías que han conducido a la creación de una amplia gama de acuerdos que tratan de simplificar los cálculos de interés. Este nuevo calendario permanente propuesto, tiene un predecible patrón de 91 días trimestrales de dos meses de 30 días y un tercer mes de 31 días, lo que elimina la necesidad de acordar días artificiales.

    Según los investigadores, su calendario es sólo una mejora en las decenas de calendarios reformulados por personas e instituciones durante el último siglo. Pero tal vez, los intentos anteriores de cambiar el calendario han fracasado debido a que su aplicación obligaba a romper el ciclo de siete días de la semana, factor no aceptado para muchas personas por cuestiones religiosas o culturales.

    Podríamos afirmar, por lo tanto, que esta nueva versión diseñada es mucho más cómoda, sensible antes las tradiciones y fácil de utilizar que el actual calendario gregoriano, que ha estado en vigor durante cuatro siglos (desde 1582), cuando el Papa Gregorio XIII alteró el calendario juliano que se instituyó en el año 46 a.C. por Julio César.

    calendario permanente

    En un esfuerzo por traer calendario de César en sintonía con las estaciones del año, el Papa, asesorado por el astrónomo jesuita Christopher Clavius promulgó la bula Inter Gravissimas en la que establecía que tras el jueves 4 de octubre de 1582 seguiría el viernes 15 de octubre de 1582. Este ajuste era necesario para tratar el desfase con el año solar, sin embargo, es necesario un nuevo calendario efectivo y práctico que afronte un desafío: el hecho de que la Tierra emplea cada año en dar la vuelta al sol 365,2422 días.

    Pero las ideas de cambio no se quedan en el intento de adoptar este nuevo calendario, Richard Conn Henry y Steve H. Hanke promueven la abolición de las zonas horarias del mundo y la adopción del “tiempo universal” (anteriormente conocido como “Tiempo medio de Greenwich”), con el fin de sincronizar la fecha y la hora en todo el mundo, así como la racionalización de los negocios internacionales.

    En el enlace que te proporcionaremos a continuación, podrás obtener más información de primera mano sobre el calendario, incluyendo la propuesta de su adopción desde el 1 de Enero del 2017, argumento a la misma vez, cambiar hacia un reloj universal que prescinde de las zonas horarias, horario de verano, etcétera. El 2012 empieza sin duda, con enormes iniciativas de cambio y gran debate.

    Más información | The New NH Permanent Calendar

    Sobre el autor

    Eugenio Rodríguez es ingeniero, investigador y asesor en desarrollo creativo. Además de ser un enamorado de todo lo que rodea a la ingeniería aeroespacial y civil, participa en talleres y conferencias para ayudar a las personas a liberar su creatividad y el potencial oculto en ellos.

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Discusión Una Respuesta

  1. Wavatar
    23 febrero, 2012 a las 3:44 pm

    ¿ Que dirà el Vaticano al respecto?
    Espero informaciòn…Gracias.

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