• 26Nov

    Evaluaciones en robots de rescate

    El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), reunió en Texas la semana pasada alrededor de tres docenas de robots para ser probados por sus desarrolladores y servicios de emergencia, a fin de desarrollar un conjunto de pruebas estándares de rendimiento para ayudar a evaluar de forma efectiva a los candidatos mecánicos de rescate. Este ejercicio fue patrocinado por el Departamento de Seguridad Nacional de Ciencia y Tecnología en la creación de unos baremos y normas de rendimiento para el uso de robots en las búsquedas de zonas urbanas y misiones de salvamento.

    Las búsquedas urbanas y rescate, hace de estos robots un aliado muy importante en la colaboración con los primeros servicios de emergencia, principalmente por el desempeño de tareas como entrar en estructuras derrumbadas, en la búsqueda de víctimas supervivientes o para detectar sustancias químicas tóxicas. La importancia de estas tareas, ha propiciado que el NIST esté desarrollando unas normas para robots, que prueben y aseguren su eficiencia, en cooperación con la industria y los asociados gubernamentales.

    Según explicaba Elena Messina, jefa de la División de Sistemas Inteligentes: “Es difícil desarrollar pruebas y normas debido a la constante evolución que sufren estos robots, ya que al traer cada vez más funcionalidades hay que ampliar el repertorio de normas para garantizar una eficaz funcionalidad”. Sin embargo, es fundamental para los desarrolladores poder comparar sus resultados, lo cual no sería posible sin contar con unos entornos de prueba adecuados.

    Por lo tanto, con el esfuerzo del NIST, ahora está a disposición de la industria unos de los mejores terrenos jamás creados para propiciar que los ingenieros puedan mejorar sus diseños, a la misma vez que ponen a prueba sus prototipos en situaciones extremas, obteniendo una evaluación efectiva, conociendo de esta manera si el producto desarrollado está preparado para su utilización en  la vida real. Además, por ejemplo, los desarrolladores en Japón pueden ejecutar sus pruebas, y otro grupo de investigadores de Chicago a raíz de ellas, podría entender lo que ese robot tecnológicamente ha logrado.

    El evento se llevó a cabo en la Ciudad de Disaster en Texas, en un laboratorio dirigido por el Servicio de Extensión de Ingeniería de Texas (TEEX). La instalación consta de una pista de aterrizaje, lagos, restos de trenes, edificios y grandes extensiones de escombros, en los que a partir de estos, se puede organizar muchos tipos de pruebas de gran dificultad.

    Los ejercicios incluyen pruebas de la capacidad de la batería, maniobras sobre terrenos ondulados, movilidad a partir de ejercicios de escalada, ya sea en terrenos movibles o relativamente estables, incluso es posible evaluar robots de rescate marinos o acuáticos a través de las diversas lagunas presentes en el lugar. Hay un nuevo desafío para estos robots surgido recientemente, se trata de la cartografía, para de esta manera, recoger los datos y mapear las zonas seguras para que los servicios de emergencias puedan actuar con seguridad, por ello, crear un mapa mediante unos sensores robóticos es fundamental.

    Todos los resultados en el campo de las comunicaciones, manipulación, maniobras, etcétera realizados y desarrollados en estas pruebas se debatirán en el ejercicio de noviembre que se presentará en la “ASTM International”, para así de forma oficial, poder tener estipulada de forma definitiva “pruebas estándar para robots de rescate”, una paso más hacia la garantización de formas más efectivas y seguras de rescate y salvamento.

    Más información: National Institute of Standards and Technology (NIST)

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