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La ingeniería en el transporte, logística y establecimiento humano en la Antártida sobre el Lago Ellsworth
En multitud de ocasiones, hemos leído noticias sobre avances científicos que se realizan en los diversos centros de investigación en la Antártida. Pero pocos son los que tal vez se preguntan quien realiza el transporte, logística y establece las bases, para garantizar la correcta instalación de todo el equipamiento que servirá para revelar nuevos descubrimientos sobre nuestro planeta. Hoy, queremos tratar el caso más reciente de este tipo de procedimientos, en una misión establecida por el Consejo de Investigación de Ambiente Natural del Reino Unido, para ir a la Antártida y desarrollar las labores científicas establecidas sobre el Lago Ellsworth.
Los protagonistas de esta aventura son los ingenieros británicos Andy Tait, Andy Webb, Chris Hill y Scott Iremonger. El equipo, recientemente regreso al Reino Unido después de terminar un agotador viaje a uno de los lugares más remotos y hostiles de nuestro planeta, con el fin de instalar en el lugar todo el equipamiento y suministros para un ambicioso proyecto que se iniciará a finales de este año, donde un equipo de científicos tomaran muestras de agua y sedimentos de un lago enterrado. Por lo tanto, soportando temperaturas por debajo de los -35°C en el lago subglacial Ellsworth, los ingenieros consiguieron completar con éxito el camino hacia la exploración de este antiguo lago, que se encuentra por debajo del hielo de la Antártida a una profundidad de 3 kilómetros.
Los científicos han estado planeando durante más de 15 años como acceder al Lago Ellsworth, que pertenece a uno de los más de 400 lagos subglaciales conocidos en la Antártida, para la búsqueda de nuevos conocimientos sobre la evolución de la vida en la Tierra y otros planetas. En el lecho del lago, los sedimentos también podrían proporcionar pistas vitales sobre el clima pasado de la Tierra.
Para conseguir tal fin fue necesario el uso de uno de los tractores de nieve de mayor capacidad existentes, especialmente diseñados para afrontar el remolque de contenedores y cargas pesadas durante más de 250 kilómetros por los Montes Ellsworth. La nieve blanda, profunda y de superficie “sastrugi”, hizo que el avance fuera lento y pausado para garantizar la seguridad de todo el equipamiento del cual se transportaba. Finalmente, después de tres días, consiguieron alcanzar el Lago Ellsworth y localizar el sitio de perforación marcado por los científicos. Como resultado, se logró el principal objetivo de esta primera etapa: transportar 70 toneladas en equipamiento, tecnologías y provisiones, de forma segura en uno de los ambientes más peligrosos que existen para el transporte de mercancías terrestres.
La segunda parte de la aventura, comenzó una vez definido el punto de extracción. El equipo de ingenieros tuvo que luchar contra fuertes vientos y condiciones ambientales extremas existentes en la zona, que llevó a paralizar el trabajo del establecimiento de la base científica por varias semanas, dado que el fuerte viento que arrastraba la nieve enterraba parcial o completamente los equipos, complicando además la localización del área de investigación.
Una vez instalado el centro base, se concretó las coordenadas para localizar un pozo que será perforado mediante agua caliente de alta presión. Este curioso sistema ha sido diseñado y fabricado por los ingenieros de British Antarctic Survey, una de las pocas empresas del mundo capaces de fabricar una manguera continua de 3,4 kilómetros de largo, cumpliendo además con las especificaciones requeridas para este tipo de entornos. Posteriormente de realizar citada perforación, se utilizará la sonda titanio especialmente diseñada para medir y muestrear el agua, seguido de un “corer” para extraer los sedimentos del lago.
Las esperanzas puestas en conseguir muestras del Lago Ellsworth será enormemente valiosa para la comunidad científica. Por lo cual, este año los ingenieros pondrán a prueba tanto la sonda de muestreo de agua, como el corer en la extracción de los sedimentos. Esto nos daría una idea importante de la historia antigua de la capa de hielo de la Antártida Occidental, incluyendo el colapso pasado, lo cual tendría consecuencias para conocer el futuro aumento del nivel del mar.
Una vez más la ingeniería otorga la disposición de los medios necesarios para garantizar la actividad investigatoria científica, independientemente del entorno en el que se realice. Ayudando por lo tanto, a mejorar nuestro conocimiento de lo que nos rodea para así trabajar en un futuro mejor.
Más información | Reviews of Geophysics















