Nuevo taser para lanzagranadas permite paralizar al enemigo a 60 metros de distancia
Publicado el 03 Nov, 2009 por Eugenio Rodríguez en Electrónica
En los conflictos bélicos es cada vez más frecuente el uso de dispositivos de descarga eléctrica para reducir y controlar al enemigo, evitando de esta forma el uso de armas de fuego en los enfrentamientos. Por ello, ingenieros de Taser International, han desarrollado un nuevo proyectil de Incapacitación Electro-Muscular Humano (por sus siglas en inglés HEMI), que puede ser usado con cualquier lanzagranadas de 40 milímetros, lo que le otorga máxima compatibilidad con armas de todo tipo.
El proyecto ha sido financiado por el Pentágono con un presupuesto superior a los 2,5 millones de dólares, concedido a Taser International, compañía que tendrá preparado el prototipo final a principios del próximo año para comenzar con su producción de serie. Con un alcance superior a los 60 metros, el proyectil HEMI puede alcanzar a cualquier persona tres veces más lejos que los cartuchos de la escopeta Taser XREP, que hasta hace poco sustentaban el puesto del armamento no letal de mayor alcance. La nueva tecnología podrá ser usada en cualquier lanzagranadas de forma fácil y sencilla, sin embargo, sus aplicaciones sólo se orientarán al ámbito militar.
Dada la capacidad de esta tecnología, existe la preocupación de que el proyectil en sí pueda ser más letal que la descarga eléctrica que ofrece, especialmente si el proyectil toca el objetivo en un área sensible como la cabeza o un órgano vital. Sin embargo, los directores del proyecto en el Departamento de Defensa insisten que los cartuchos impactan con un mínimo de fuerza sobre el objetivo. El equipo de ingenieros está ultimando los detalles, probando una gran variedad de materiales y conceptos aerodinámicos para que el proyectil disperse la fuerza, haciendo que el impacto contundente sea menos traumático que la propia descarga eléctrica en sí. Hay que tener en cuenta que dado el alcance que posee este proyectil, el empuje es similar al de una granada disparada con un arma, la cual puede llegar producir la muerte. Reducir la fuerza con la que impacta sobre una persona se ha convertido en todo un reto de ingeniería.

Cuando el proyectil impacta, la incapacitación del objetivo podría durar hasta tres minutos, el tiempo probablemente suficiente para que las unidades militares cubran los 60 metros que le separa de su objetivo como máximo, reduciendo al enemigo sin tener que disparar ni una sola arma de fuego. El Departamento de Defensa ha señalado que el tiempo de la descarga eléctrica puede ser ajustado para satisfacer los requerimientos que el ejército considere necesario, de tal modo que para enfrentamientos de corta distancia en entornos urbanos, podría ajustarse para que la transferencia eléctrica dure unos pocos segundos.
Más información | Taser International




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