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    Nuevos tipos de adhesivos resistentes al agua inspirados en las fibras pegajosas de los mejillones

    Es por todos conocido que los mejillones a la plancha son toda una delicia, aunque en la actualidad sus aplicaciones parecen no sólo centrarse en el ámbito gastronómico, sino también en el campo de la medicina e ingeniería. En la Universidad de Chicago, un equipo de bioingenieros y químicos han conseguido recientemente reproducir un autoadhesivo pegajoso que los mejillones utilizan para anclarse a las rocas, dando lugar a un nuevo tipo de pegamento sumergible y elástico que puede ser utilizado en todo tipo de materiales bajo el agua e incluso en aplicaciones biomédicas.

    En la naturaleza, los mejillones se agarran a las rocas segregando unas fibras muy delgadas desde el hoyo de biso, una zona que expulsa una secreción viscosa que accede en el surco y se endurece gradualmente cuando entra en contacto con el agua de mar. Esto forma un hilo sumamente resistente al que se llama biso, con el que el mejillón se fija a la roca fuertemente posibilitando soportar la intensidad del oleaje e incluso protegerse de posibles depredadores.

    Los científicos han aprendido mucho sobre la resistencia de las fibras segregadas por el mejillón en los últimos años. Concretamente en 2006, un grupo de investigadores descubrió el aminoácido que está involucrado en la producción de esta sustancia, y más recientemente, el pasado año un grupo de científicos alemanes concretaron la explicación sobre los enlaces químicos presentes en los hilos de biso. Ahora los bioingenieros de la Universidad de Chicago han conseguido producir una versión sintética del mismo.

    Hilo de biso

    El profesor Ka Yee Lee y director del proyecto de esta investigación, comenta que para la fabricación de este adhesivo se empleó una mezcla especial de un polímero con sales de metales con bajo pH, dando como resultado una solución de color verde. En ese punto la solución se estimula con hidróxido de sodio para otorgarle un pH alto, lo que hace finalmente producir un gel con propiedades adhesivas de color rojizo. Cambiando los iones metálicos implicados en el proceso de producción cambia las propiedades del material.

    De forma natural, los mejillones también utilizan un proceso basado en dos pasos para fijarse al sustrato: primero el mejillón produce un tipo de espuma, generando una especie de hilos muy delgados, a continuación, agrega una capa de proteínas que convierte el material en un adhesivo muy resistente.

    La Universidad ya ha solicitado la patente para sus hilos sintéticos de biso. Su futura puesta comercial podría dar lugar a un valioso producto de reparación para usarlo bajo el agua o en la industria de dispositivos médicos, bien como un agente de unión para una gran diversidad de implantes o como un pegamento de alta resistencia para ser empleado en usos de ingeniería.

    Más información | Universidad de Chicago

    Sobre el autor

    Eugenio Rodríguez es ingeniero, investigador y asesor en desarrollo creativo. Además de ser un enamorado de todo lo que rodea a la ingeniería aeroespacial y civil, participa en talleres y conferencias para ayudar a las personas a liberar su creatividad y el potencial oculto en ellos.

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Discusión 2 Respuestas

  1. 12 febrero, 2011 a las 11:53 am

    [...] Nuevos tipos de adhesivos resistentes al agua inspirados en las fibras pegajosas de los mejillones http://www.fierasdelaingenieria.com/nuevos-tipos-de-adhesivos-re…  por likiniano hace 4 segundos [...]

  2. Wavatar
    29 diciembre, 2011 a las 11:06 am

    Gran aporte fieras!!!

    La Naturaleza es sabia… y a nosotros no nos queda otra que ir por detrás e intentar imitarla!

    Los adhesivos naturales son un gran foco de investigación pero aún queda mucho camino para obtener algo comercializable… pero hay que seguir intentándolo!

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