Un nuevo sistema de seguridad automotriz desarrollado por ingenieros europeos, ofrecerá alertas en tiempo real a los conductores de los potenciales peligros que se localicen durante el recorrido, mediante el uso de datos que obtiene el vehículo de su entorno, así como de otros usuarios de la carretera y de las infraestructuras viales presentes para predecir y prevenir los accidentes de tráfico.
La tecnología denominada “I-WAY”, es el resultado del desarrollo de un sistema automotriz que fusiona la información de una amplia variedad de fuentes para predecir situaciones peligrosas que podrían llevar a un accidente. Para ello este sistema dará a los conductores una alerta temprana de los posibles accidentes que podrían ocurrir y, por tanto, ayudar a los conductores evitar accidentes y otros problemas.
Una novedad de este sistema es que utiliza una tecnología comparativamente simple y de bajo costo, muchas de las cuales ya existen. Mediante la combinación de los distintos flujos de información y análisis de problemas potenciales, los ingenieros esperan desarrollar un potente sistema de seguridad que se pueda desplegar rápidamente y con un coste reducido.
Según comentaba Andrea Migliavacca, coordinadora del proyecto I-WAY: “Estamos muy satisfechos con nuestro sistema de video-observación en carretera, las empresas interesadas en nuestro producto desean un sistema simple y de bajo mantenimiento, así como de fácil instalación, de esta manera hemos dado respuesta a sus necesidades”.
El vídeo externo se utiliza para garantizar que el conductor permanece en el carril correcto, y es uno de una serie de subsistemas utilizados en la plataforma I-WAY. Algunas piezas, como el radar, han sido desarrollados por empresas externas, mientras que otros elementos, tales como el sistema de comunicación “car-to-car” fueron suministradas por otras instituciones investigadoras de otros países europeos.
A través el sistema “car-to-car” la información que obtienen otros usuarios en carretera hace que estos se conviertan indirectamente en exploradores. Si otro vehículo se encuentra ante un peligro, pueden difundir esa información a los vehículos cercanos. Del mismo modo, los sensores y los sistemas de comunicación, replegados por el centro de control de tráfico utilizado para realizar un seguimiento de las condiciones de la carretera, podrían transmitir información importante a los conductores que pasan por ellos, como advertir sobre el cierre de carriles, reducción temporal de los límites de velocidad, información de las condiciones de la carretera y atascos de tráfico, etcétera.
Los detectores internos completan el conjunto de subsistemas. El equipo de ingenieros desarrolló en el automóvil cámaras para vigilar al conductor, así como un sistema de adherencia de sensores y electrocardiograma (ECG) en el volante. La empuñadura y los sensores ECG, junto con el seguimiento del ojo a través de la cámara interior, puede revelar el estado del conductor, si se produjese cualquier problema de salud que afectase a la conducción, el sistema avisa e incluso puede ponerse en comunicación con los servicios de emergencias.
La primera generación de subsistemas básicos de I-WAY ha sido completada, y en los próximos meses se espera integrar estos sistemas, así como realizar las pruebas del software de control, el cual se basa en la evaluación de la información de los diversos sensores, teniendo como objetivo principal ser destinado a la conducción en carretera, y así anticipar situaciones peligrosas para ayudar a prevenir accidentes.
El proyecto I-WAY recibió financiación del fondo europeo ICT a través del Sixth Framework Programme para la investigación.
Datos de investigación provenientes del ICT Results.
Más información: http://www.iway-project.eu


















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