• 26dic

    Robot para funciones de montaje en fábricas con sensibilidad en la yema del dedo

    Un equipo de ingenieros alemanes del Instituto Fraunhofer han desarrollado el PI4-workerbot, un robot que posee como característica distintiva más importante una gran sensibilidad en la yema de los dedos, dotado además de una gran variedad de expresiones faciales y tres cámaras de visión avanzada. Siendo similar en tamaño a un ser humano, puede ser empleado en cualquier estación de trabajo moderna en un entorno de fabricación industrial. Su propósito estará orientado a ofrecer una producción europea más competitiva.

    A pesar de que sus capacidades móviles generales son más reducidas que otros robots humanoides desarrollados con anterioridad, su alta sensibilidad en brazos y manos ofrece en unas cualidades exclusivas para la realización de trabajos en líneas de montaje más eficientes. En la práctica puede coger dos piezas (como por ejemplo una rueda y una cubierta), y jugar cuidadosamente con ellas hasta que ambas partes encajen a la perfección, mientras que el robot sonríe, y coloca las piezas correctamente montada en la cinta transportadora. Su sensibilidad ha sido tan cuidada, que podría coger huevos de gallina y colocarlos en sus envases de cartón sin romperlos.

    Los hombros que pose el robot permiten un magnífico grado de libertad, sumando a ello su muñeca giratorio a 360 grados, hace que sus movimientos en contacto manual con piezas pequeñas o medianas sean muy precisas. Además, el robot está equipado con tres cámaras de visión avanzada. Una cámara 3D frontal para reconocer su entorno, y las otras dos cámaras laterales le permite inspeccionar los elementos de fábrica con mayor precisión que el ojo humano. Gracias a estas características, en una fábrica de automóviles, por ejemplo, podría examinar un objeto cromado mediante el estudio de cómo la luz se refleja en el material.

    PI4

    Por otra parte, el robot es capaz de inspeccionar los componentes a manipular durante un período continuo de 24 horas, una ventaja importante cuando la precisión es de suma importancia, como en el campo de la tecnología médica, ya que cuando una pieza se dispone defectuosa puede, en el peor de los casos, poner en peligro la vida humana.

    El PI4-workerbot es capaz de hacer una mayor número de movimientos articulares que los robot empleados habitualmente, y es la joya de la corona del proyecto de investigación financiado por la UE PISA, que pretende introducir una mayor flexibilidad en la producción industrial en serie utilizando robots en procesos de montaje. “Si una empresa necesita producir algo rápido, pero no tiene los recursos suficientes en trabajadores, la idea sería la de alquilar el PI4-workerbot e integrarlo en los espacios de trabajo humano”, según comentaba el ingeniero Dragoljub Surdilovic del Instituto de Fraunhofer.

    Si el robot ve que su trabajo va bien, mostrará una sonrisa feliz. Si por el contrario muestra expresiones de aburrimiento debido a la espera de trabajo, el director de producción sabrá que el proceso de montaje puede acelerarse al no aprovechar todo el potencial que ofrece el PI4-workerbot. Esta sería la primera vez por lo tanto, que en el sector industrial se dota a los robots de expresiones faciales acordes a sentimientos de felicidad o tristeza para mejorar el rendimiento de la fábrica.

    Más información | Fraunhofer

    Sobre el autor

    Eugenio Rodríguez es ingeniero, investigador y asesor en desarrollo creativo. Además de ser un enamorado de todo lo que rodea a la ingeniería aeroespacial y civil, participa en talleres y conferencias para ayudar a las personas a liberar su creatividad y el potencial oculto en ellos.

    Twitter Google+ 

Discusión Una Respuesta

  1. Wavatar
    30 diciembre, 2010 a las 11:17 pm

    A todo el Instituto de Fraunbofer y en especial a don Dragoljub Surdilovic (ingeniero) gracias en nombre de la UE PISA por su P14-workerbot,.Sigan asi. Gracias.Un Español..

Deja un comentario