-
11Abr
SETI cumple 50 años en la búsqueda de inteligencia extraterrestre
Hace cincuenta años, el 8 de abril de 1960, un profesor de astronomía de Cornell llamado Frank Drake apuntó un radiotelescopio hacia la estrella Tau Ceti con la esperanza de escuchar emisiones producidas por inteligencia extraterrestre. Naturalmente, no se oyó nada fuera de lo común. Pero con este experimento, el profesor Drake comenzó décadas de búsqueda de vida inteligente, a través de una organización conocida como Instituto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence), una iniciativa privada sin fines de lucro centrada en la búsqueda de inteligencia extraterrestre, investigación científica y educación, que celebra su 50 aniversario esta semana. Durante el último medio siglo, el SETI ha fracasado en su objetivo inicial de contacto con extraterrestres, sin embargo ha logrado atraer una poderosa atención en el mundo de la astronomía, ayudando al desarrollar el cloud computing, así como inspirar a las generaciones de nuevos científicos.
En la década de 1960, el SETI atrajo un considerable interés de la NASA, la Fundación Nacional de Ciencias, y del famoso astrónomo Carl Sagan, pero hasta 1977 el SETI no marcó el punto culminante. En ese año, Drake y Sagan presionaron con éxito a la NASA para equipar a la sonda Voyager con un disco de oro con inscripciones de información sobre la Tierra por un lado, y grabaciones de música pop, clásica y tradicional por el otro. Idealmente, cuando la Voyager saliese de nuestro sistema solar hacia lejanos destinos, se encontraría con extraterrestres que descifrarían el disco, mostrando la existencia de vida en nuestro planeta. Este, sigue siendo hoy en día el único mensaje físico del SETI enviado al espacio profundo.

También en 1977, el radio telescopio Big Ear que operaba para el SETI recibió la histórica señal del famoso “¡Wow!”, correspondiente a 72 segundos de largas ráfagas de ondas de radio de largo alcance. En ese momento, los científicos interpretaron la señal como la única detectada que podría tener en realidad como origen una civilización extraterrestre. Las búsquedas posteriores no lograron encontrar una repetición de esa señal, y desde entonces han sido muchos los científicos que han intentado dar una serie de explicaciones para entender de donde provino la fuente de la señal en el espacio. Sin embargo, esta señal sigue siendo lo más cercano que el SETI jamás ha llegado a recibir de una fuente extraterrestre.

Aunque obviamente el SETI no ha encontrado inteligencia extraterrestre real, continúan trabajando con gran esfuerzo e ilusión en la actualidad. A través del formidable grupo de ingenieros, científicos y astrónomos que conforman el Instituto SETI, han logrado ayudar a la comunidad científica en el análisis de enormes cantidades de datos, creando el marco de avanzados programas utilizados en la actualidad por el laboratorio de biología de Berkley y el Gran Colisionador de Hadrones. Y más cerca de la misión original, han logrado desarrollar nuevas tecnologías en el diseño de telescopios más avanzados capaces de detectar exoplanetas, revitalizando así la búsqueda de extraterrestres en los últimos años mediante la localización de planetas similares a la Tierra que orbitan en estrellas lejanas.
Desde fieras de la ingeniería, rendimos homenaje a todas las personas que conforman el SETI, desando que los próximos 50 años sean tan productivos como el último, y quizás encontrar por fin vida inteligente a través del resultado de innovadoras investigaciones en los campos de astronomía, ingeniería y ciencias.
Por Eugenio Rodríguez en Telecomunicaciones 1 Comentario »









Que ben proyecto el de SETI, ojala, algún día, tengamos contacto con “alguien” y todo este esfuerzo valga la pena.. felicitaciones SETI!!!