• 17nov

    Sistema experimental para el uso de desechos de los astronautas como fuente de combustible

    Un equipo de ingenieros del Instituto de Tecnología de Florida, han diseñado un satélite que integra un sistema experimental que se encargará de estudiar con todo detalle la viabilidad de la reutilización de los desechos que generan los astronautas en el espacio. Con ello, se pretende dar una salida eficiente a los residuos producidos en los viajes de larga distancia, que suponían hasta el momento un problema su almacenaje dentro de la propia nave espacial.

    Esta investigación proporcionará una información muy valiosa para mejorar los futuros viajes espaciales tripulados. Entre sus experimentos, se encuentran pruebas con bacterias Shewanella, para comprobar si es posible convertir las heces de los astronauta en hidrógeno para su uso en pilas de combustible. De este modo, cuando los seres humanos viajen en misiones de larga distancia como a la Luna o Marte, podrán utilizar las bacterias para generar electricidad, incluso oxígeno.

    La NASA ha estado utilizando células de combustible de hidrógeno desde el programa Apolo, lo que hizo posible que los astronautas actualmente, puedan beber agua que es producida en las células de combustible de los transbordadores espaciales. Sin embargo, las fuentes de energía basadas en hidrógeno podrían ser una cuestión a largo plazo su implementación en las misiones espaciales, por lo que sería útil contar con un suministro renovable. Ahí es donde las bacterias pueden tomar un papel clave.

    UNESCOSat

    Donald Platt, director del programa de Ciencias del Espacio y Sistemas Espaciales en el Instituto de Tecnología de Florida, explica que las bacterias pueden convertir los residuos en hidrógeno, pero los científicos necesitan saber cómo se comportan las bacterias en condiciones de microgravedad. Los experimentos que se llevarán a cabo, medirán como de bien la bacteria Shewanella se desenvuelve en el espacio para determinar cómo cambia su ciclo de vida.

    Además, se estudiará la viabilidad de otros diversos tipos de bacterias que puedan sobrevivir en las capas de hielo de Marte, en parte para ayudar a los científicos a determinar la evidencia de formas de vida extintas. En la Tierra, así como en el espacio, las bacterias son una fuente de energía alternativa muy buena. La base de esta idea, hizo posible el desarrollo de UNESCOSat, con un costo de fabricación de 3,7 millones de euros, que será lanzado en el primer semestre de 2011 y permanecerá en el espacio durante cinco años bajo la atenta mirada de los científicos.

    Astronauta en el servicio

    Los integrantes del equipo de ingeniería fueron; como co-líderes del grupo de investigación Daniel Hendrickson y Amanda Rohrbach, como partícipes del grupo de desarrollo Vallen Bee, Ryan Bigham, Michael Crandall, Hector Martin, Tim Osterhout, Daniel Puig y Allyssa Stanley, y por último, como asesor de proyecto, Paavo Sepri.

    Más información | Fast Company

    Sobre el autor

    Eugenio Rodríguez es ingeniero, investigador y asesor en desarrollo creativo. Además de ser un enamorado de todo lo que rodea a la ingeniería aeroespacial y civil, participa en talleres y conferencias para ayudar a las personas a liberar su creatividad y el potencial oculto en ellos.

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