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02Mar
Tormentas solares masivas podrían repercutir gravemente en nuestras vidas cotidianas
Sin electricidad, sin agua corriente, y sin servicio telefónico para millones de personas. Ese escenario podría fácilmente convertirse en realidad si una tormenta solar tan intensa como las que se han producido a lo largo de la historia de nuestro planeta volvieran a ocurrir. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de los Estados Unidos (FEMA), realizó recientemente una simulación sobre este tipo de tormentas, obteniendo unos datos realmente preocupantes de la forma en la que nos afectaría en nuestra vida.
Las tormentas solares tienen lugar cuando la superficie del sol entra en erupción y arroja la radiación o partículas eléctricamente cargadas hacia la Tierra. Las tormentas más frecuentes de menor importancia pueden causar alguna interferencia de radio o generar la conocida aurora boreal. Pero cada pocas décadas puede producirse una gran tormenta solar que libera la energía de mil millones de bombas de hidrógeno.
Eventos de esta magnitud ocurrieron por ejemplo en 1859 y 1921, mucho antes de que el mundo se volviera tan dependiente de los satélites y dispositivos electrónicos en su vida cotidiana. Un prueba reciente, realizada en Boulder, Colorado, simuló el peor escenario posible sobre la base de este tipo de tormentas, e involucró a los mejores expertos en el clima espacial.

En la simulación, la tormenta solar deshabilitó a nivel operativo los satélites comerciales que se encargan de las transmisiones más comunes, desde las conversaciones telefónicas a la televisión, por no hablar de las transacciones con tarjeta de crédito, el acceso a internet, etcétera. Al día siguiente, la tormenta generó corrientes eléctricas en las líneas de energía que acaban con la mayoría de los transformadores de todo el mundo, cortando el suministro de electricidad para gran parte de las latitudes septentrionales.
Según los expertos, la recomendación ante un evento de esta magnitud es prepararse anticipadamente al igual que cualquier otro desastre natural, obteniendo suministros de emergencias para estar listos en caso necesario.
Por desgracia, no hay una buena defensa contra tal acontecimiento. Todo lo que los científicos e ingenieros pueden hacer por el momento es desarrollar mejores sistemas de alerta en el seguimiento de la actividad del sol, evitando que las tormentas nos cojan por sorpresa.
Más información | NPR
Por Eugenio Rodríguez en Más No hay comentarios todavía








